El día que Lázaro Cárdenas Legalizó las drogas fue el 17 de febrero de 1940; lo que fue duramente criticado por Estados Unidos, pero aplaudido nacionalmente por la crisis de personas dependientes a las sustancias psicoactivas en esa época. Ahora, en el 2026 y tras un contexto de acusaciones sin sentido contra Claudia Sheinbaum y contra Vicente Fox por el uso lúdico, recreativo o “adictivo” de la mariguana, así como la “validación” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que, prácticamente despenaliza los comestibles a base de cannabis, la historia del Tata Cárdenas se puede retomar como un antecedente prioritario, siendo la mariguana el menor de los problemas en sustancias psicoactivas.

El día que Lázaro Cárdenas legalizó las drogas fue en febrero
Antes de que el presidente Lázaro Cárdenas dejara de gobernar México y ante una creciente e interminable (aún infinita) “Guerra contra las drogas” de Estados Unidos, se legalizaron los psicoactivos en dosis suministradas por médicos como un tratamiento para dejar la dependencia hacia ese tipo de sustancias. Estos hechos fueron documentados por el el periodista e historiador Froylán Enciso, en su libro Nuestra historia narcótica: Pasajes para (re) legalizar las drogas en México.
Este tipo de medidas accionadas por el gobierno de 1940, era de tipo progresista, hasta anarquista, en comparación con la criminalización y los paradigmas prohibicionistas dominantes del momento a nivel internacional y la presión por parte de Estados Unidos, mismos que coartaron un proyecto adelantado a su época.

La acción transformadora fue que Lázaro Cárdenas promulgó El Reglamento Federal de Toxicomanías en el que se eliminaron diversos decretos punitivos que consideraban el consumo, posesión y venta de drogas como un delito. Otra acción que transformó el consumo de drogas en México, fue que se instalaron dispensarios donde Médicos administraban las dosis, y las personas dependientes pasaron de ser criminales a enfermos. Incluso, el Estado monopolizó de fármacos considerados drogas, por lo cual el tráfico ilícito continuó siendo ilegal, pero hubo una gran diferencia: la calidad y el precio de las sustancias.

También te puede interesar: “Prohibicionismo vs Narcocultura: Un circulo vicioso capitalista”
Por una parte, la calidad en los dispensarios se elevó y el precio en las sustancias ilegales bajaron, lo que causó estragos en el comercio ilegal, ya que no había garantía sobre su pureza. Según Froylán Enciso “esto sucedió debido a que, en lugar de que los consumidores recurrieran a contrabandistas para acceder a sustancias psicoactivas, éstos podían acudir con un profesional de la salud para que les suministrara dichas drogas enmarcadas en un tratamiento que buscaba superar su adicción”.
Es decir, también se propagó la idea de superar su adicción, o mejor dicho: su dependencia. Para lograr este efecto, el doctor Leopoldo Salazar Viniegra, fue quien realizó una serie de exhaustivos estudios que apostaban por acabar con los prejuicios y mitos construidos en torno a diversas drogas, entre ellas y principalmente: la mariguana. Incluso, sugirió un proyecto de reinserción social que incluía educación, tratamiento y apoyo psiquiátrico.
Según señala la página del Gobierno de México del 2019, “una de sus obras más destacadas es ‘El mito de la marihuana’, donde determinó que no existía relación directa entre el consumo de la planta cannabis con la locura y la criminalidad; además, argumentaba que la marihuana se podía aplicar en el tratamiento de diversas enfermedades”. Algo así como lo que ahora se ha estudiado con dosis controladas de la dietilamida del ácido lisérgico, mejor conocido como LSD.
En el contexto de 1940, la nueva estrategia del gobierno de Lázaro Cárdenas tuvo reacciones adversas de la prensa y los sectores conservadores, y hubo escasez de narcóticos por las Guerras Mundiales en Europa, pero la causa del declive del proyecto de legalización, apenas cinco meses después de su puesta en marcha, fue la presión proveniente del gobierno de Estados Unidos.
En especial por el primer comisionado del Buró Federal de Narcóticos, Harry J. Anslinger, pues dirigía la agencia encargada de la sanción del uso de drogas y quien se caracterizaba por poner en marcha políticas prohibicionistas, aún vigentes hasta la fecha por parte de Estados Unidos. Pese a que México presentó su postura ante la Liga de las Naciones en 1939 y fue secundado por algunos países, la postura del “Zar Antidrogas” fue determinante.

La táctica ‘legaloide’ de Estados Unidos fue una interpretación de la Ley de Importación y Exportación de Estupefacientes para retener la exportación de morfina, cocaína y otros enervantes a México, pues la legislación señalaba que esto era posible cuando se considerara que el uso de estos narcóticos no tenía metas médicas o científicas. Lo cual, ahora puede ser debatido con la misma visión del Doctor Leopoldo Salazar Viniegra.
Dicha reinterpretación legaloide, provocó un pronto desabasto de drogas en los dispensarios. “Pese a que las autoridades mexicanas trataron de entablar un diálogo para llegar a un acuerdo con el gobierno estadounidense, este fue determinante en su oposición, hasta que finalmente en junio 1940 el presidente Cárdenas decretó la suspensión del Reglamento Federal de Toxicomanías”, señala el Gobierno de México.

Ahora que regresa el tema de la legalización de las drogas en México con los comestibles de cannabis, y luego de que un expresidente y la actual presidenta del país se especula que “consumen” mariguana (así con “G” porque es mexicana), el Reglamento Federal de Toxicomanías del “Tata” Cárdenas, podría ser reevaluado (por no decir re-legalizado) ante la creciente crisis en México de inseguridad, desapariciones y muertes violentas, la mayoría por la ‘infinita’ “Guerra contra las drogas” de Estados Unidos. Y más cuando la crisis de consumo se propaga más por el país imperialista que en México.
